Jóvenes y monitores de seis Grupos Scouts Católicos de Extremadura han participado durante los últimos días en un nuevo voluntariado en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, colaborando activamente en los actos de la Novena en honor de la Virgen y culminando su servicio el 8 de septiembre, Día de Extremadura, con la celebración del tradicional besamanto y la misa solemne en honor de la Patrona de Extremadura.
Del 4 al 8 de septiembre, los Scouts han puesto en práctica uno de los pilares fundamentales del escultismo: el servicio a los demás. Durante estas jornadas han colaborado con las distintas entidades y personas que hacen posible la acogida de peregrinos y el desarrollo de las celebraciones religiosas, ayudando en diferentes tareas de organización, acompañamiento, orden y atención a quienes se han acercado hasta Guadalupe en unos días especialmente intensos para el monasterio y la localidad.
La experiencia ha permitido a los jóvenes vivir el servicio no como una actividad puntual, sino como una forma concreta de entender el compromiso scout. Guadalupe se ha convertido nuevamente en un lugar privilegiado para unir escultismo, fe, convivencia y servicio, especialmente durante unas jornadas en las que miles de extremeños se acercan a los pies de Santa María de Guadalupe.
El voluntariado tuvo su momento culminante el 8 de septiembre, solemnidad de la Virgen de Guadalupe y Día de Extremadura, participando los scouts en una jornada marcada por el besamanto a la Virgen y la solemne celebración eucarística. Para los jóvenes participantes ha supuesto también una oportunidad excepcional para conocer desde dentro una de las tradiciones religiosas y culturales más arraigadas de Extremadura y sentirse parte activa de ella.
Scouts Católicos de Extremadura quiere expresar de manera especial su agradecimiento a la Comunidad Franciscana del Real Monasterio de Guadalupe y a su padre guardián, Fray Vidal Rodríguez, por su acogida, confianza y las facilidades ofrecidas para hacer posible esta experiencia. Un agradecimiento que se extiende igualmente a las Damas y Caballeros de Santa María de Guadalupe, la Orden Franciscana Seglar, ASDIVI, los catequistas y al conjunto de voluntarios, colaboradores y entidades que durante estos días han trabajado conjuntamente en el monasterio.
La presencia scout en Guadalupe refuerza una línea de colaboración y servicio que pretende mantenerse y crecer en los próximos años. Porque servir, educar y comprometerse con los demás sigue siendo la mejor manera de hacer realidad la promesa scout.
Con Guadalupe en el corazón, seguimos construyendo juntos el escultismo en Extremadura.




































