Scouts de Cáceres participó el pasado domingo, 30 de agosto, en la solemne apertura de la Puerta Santa del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, con la que ha comenzado oficialmente el Año Jubilar Guadalupense 2026-2027. Una jornada histórica en la que nuestros scouts quisieron estar, una vez más, donde mejor sabemos hacerlo: sirviendo.
Guadalupe vivió el domingo una de esas jornadas llamadas a permanecer en la memoria. Cientos de peregrinos y fieles se congregaron en torno al Real Monasterio para asistir a la apertura de la Puerta Santa, acto que marca el comienzo del Año Santo Guadalupense, que se prolongará hasta el 8 de septiembre de 2027 bajo el lema «Tu Madre te busca». La celebración comenzó en la antigua iglesia de la Santísima Trinidad con la Statio y la posterior procesión hacia la Basílica, mientras se entonaban las letanías de los santos.
Y allí estuvimos también los scouts de Cáceres. Miembros de los Grupos Scouts Sant Yago y Alezeia colaboramos como voluntarios en diferentes tareas necesarias para el desarrollo de una celebración que reunió a numerosos peregrinos: servicio de orden y acogida, participación en la procesión y asistencia a los peregrinos que accedían al camarín de Nuestra Señora de Guadalupe. Una forma sencilla pero muy concreta de hacer realidad nuestro lema: Siempre Listos. Nos acompañó una representación del Grupo Scout Santa María de Guadalupe, de Miajadas.
El cortejo procesional que partió desde la iglesia de la Santísima Trinidad hacia el templo jubilar. Junto a los obispos, sacerdotes concelebrantes y una representación de los Caballeros y Damas de Santa María de Guadalupe, nuestros jóvenes formaron parte de la procesión que llegó hasta el atrio de la Basílica antes de la apertura de la Puerta Santa.
Una celebración histórica para Guadalupe
La ceremonia estuvo presidida por Mons. Francisco Cerro Chaves, arzobispo de Toledo y Primado de España, quien abrió solemnemente la Puerta Jubilar con su báculo. Junto a él concelebraron los tres obispos de las diócesis extremeñas: Mons. José Rodríguez Carballo, arzobispo de Mérida-Badajoz; Mons. Jesús Pulido Arriero, obispo de Coria-Cáceres, y Mons. Ernesto Brotóns Tena, obispo de Plasencia.
Participaron asimismo Mons. Ángel Rubio Castro, obispo emérito de Segovia y natural de Guadalupe; Mons. Amadeo Rodríguez Magro, obispo emérito de Jaén, y Mons. Ciriaco Benavente Mateos, obispo emérito de Albacete, además de los vicarios generales, más de veinticinco sacerdotes y numerosos religiosos. Por parte de la comunidad franciscana estuvieron presentes, entre otros, fray Vidal Rodríguez, OFM, guardián del Real Monasterio, y fray Manuel Díaz Buiza, delegado del ministro provincial. La celebración contó igualmente con la asistencia de autoridades civiles de Extremadura y Castilla-La Mancha.
Tras la apertura de la Puerta Santa se celebró la Eucaristía solemne, durante la cual se dio lectura al decreto de concesión del Jubileo por la Santa Sede. En su homilía, Mons. Francisco Cerro propuso tres palabras para vivir este tiempo jubilar: agradecimiento, humildad y confianza, invitando a toda la Iglesia española a peregrinar hasta Guadalupe durante este año de gracia.
Nuestro servicio en Guadalupe continúa
Para los scouts cacereños, sin embargo, la jornada del domingo no constituye una colaboración aislada. Guadalupe y su Monasterio forman parte desde hace años de nuestro compromiso de servicio y de nuestra manera de entender el escultismo católico: ponerse a disposición allí donde podemos ser útiles.
Por eso, el próximo viernes 4 de septiembre comenzaremos un nuevo voluntariado en el Real Monasterio de Guadalupe, coincidiendo con los días centrales de la tradicional Novena en honor a Nuestra Señora de Guadalupe, que se celebra del 31 de agosto al 8 de septiembre. Durante varios días, nuestros jóvenes volverán a colaborar con la comunidad franciscana y con el Monasterio en las diferentes necesidades derivadas de la llegada de peregrinos y de las celebraciones en honor de la Patrona de Extremadura.
Será una nueva oportunidad para vivir el servicio no como una actividad más del programa scout, sino como parte esencial de nuestra Promesa.
Porque abrir una Puerta Santa significa también estar dispuestos a abrir otras puertas: las de la acogida, la disponibilidad, la fe y el servicio a los demás.
Y en Guadalupe, una vez más, allí estaremos.




















