El Grupo Scout Sant Yago ha celebrado hoy 25 de julio la festividad de Santiago Apóstol, patrón de nuestro Grupo, de España, de nuestra parroquia y figura especialmente vinculada a la tradición del escultismo español. Una jornada de fe, hermandad y compromiso scout que este año hemos podido vivir, de manera especial, en nuestra propia casa: la Iglesia de Santiago de Cáceres.
Habitualmente, la festividad de Santiago Apóstol coincide de lleno con las fechas de los campamentos de verano y encuentra al Grupo lejos de Cáceres, viviendo sus grandes aventuras estivales. Este año, al no coincidir el 25 de julio con la actividad campamental, hemos querido aprovechar la ocasión para reunir a la familia de Sant Yago y celebrar juntos el día de nuestro patrón en nuestra parroquia titular, la Iglesia de Santiago, templo profundamente ligado a la historia de Cáceres y a los orígenes de la Orden de Santiago en el siglo XIII.
La celebración central ha sido una solemne Eucaristía presidida por el Muy Iltre. Sr. don Javier Romero, párroco de Santiago y Consiliario del Grupo, quien ha concelebrado junto a Benjamín y Bienvenido, dos jóvenes sacerdotes procedentes del Congo.
En su homilía, don Javier ha acercado a niños, jóvenes, scouters y familias la figura de Santiago el Mayor, destacando tres características que definieron al Apóstol y que constituyen también todo un programa de vida para quienes formamos parte del Movimiento Scout: ser libres, ser humildes y ser valientes.
Tres palabras sencillas pero cargadas de significado. Tres actitudes que nos recuerdan el tipo de personas que aspiramos a ser como scouts: personas libres para elegir el bien, humildes para ponerse al servicio de los demás y valientes para afrontar las dificultades y defender aquello en lo que creemos.
La Eucaristía ha contado con una importante participación de los miembros más jóvenes del Grupo. Castores y lobatos han proclamado las lecturas y las peticiones de la oración de los fieles, mientras que el coro ha acompañado musicalmente la celebración, contribuyendo al ambiente festivo y familiar de este día tan especial.
Sergio de la Calle formula su Promesa Scout
Uno de los momentos más importantes y emotivos de la jornada ha llegado con la Promesa Scout de Sergio de la Calle, que culminaba así su etapa como pietierno y daba uno de los pasos más importantes de su vida dentro del Movimiento Scout.
La Promesa no es una ceremonia más. Es un compromiso libre y personal que llega después de un periodo de preparación en el que el pietierno, acompañado por sus scouters y hermanos mayores, descubre los fundamentos del Escultismo, sus principios, sus virtudes, su Ley y su forma de entender el servicio.
Ante el Grupo, Sergio fue respondiendo a las preguntas tradicionales de la ceremonia:
—¿Qué deseas?
—Ser Scout de España.
—¿Para qué deseas ser Scout de España?
—Para servir mejor a Dios, a mi País y a mis hermanos.
—¿Esperas beneficios materiales?
—Ninguno.
—¿Cuál será desde hoy tu obligación diaria?
—La Buena Acción.
Y, finalmente, ante la bandera y realizando la seña Scout, Sergio pronunció solemnemente la fórmula de su Promesa:
«Por mi honor y con la ayuda de Dios prometo hacer cuanto pueda por servir a Dios y a mi País, ayudar al prójimo en todo momento, y cumplir de corazón la Ley Scout».
Desde ese instante, Sergio pasó a formar parte plenamente de esa enorme fraternidad de millones de scouts que, en países, culturas y generaciones diferentes, han pronunciado su Promesa y han decidido hacer del servicio, la fraternidad y la Buena Acción una forma de vida.
Fue, sin duda, un momento especialmente significativo al producirse precisamente en el Día de Santiago, patrón de nuestro Grupo, y en el interior de la iglesia que da nombre a Sant Yago.
También los pequeños siguen creciendo
Al finalizar la Eucaristía tuvo lugar el tradicional acto comunitario del Grupo, en el que también hubo motivos para celebrar el crecimiento de nuestros scouts más pequeños.
Dos castores recibieron sus correspondientes insignias de progresión personal. Pablo recibió la insignia correspondiente a su primera etapa, Castor Kit, mientras que Ángel recibió la de su segunda etapa, Castor con Paletos.
Cada insignia representa mucho más que una etapa superada: simboliza lo aprendido, las pequeñas responsabilidades asumidas, la convivencia con la Colonia y el crecimiento personal que se va produciendo semana tras semana a través del juego y de la vida scout.
Tras las entregas llegó otro de esos momentos que forman parte de nuestras tradiciones: el manteo scout, celebrado entre las sonrisas y aplausos de compañeros y familias.
Una gran familia alrededor de Santiago
La jornada concluyó con un aperitivo compartido entre padres, madres, niños, jóvenes, scouters, sacerdotes y amigos del Grupo. Un momento sencillo de convivencia en el que todavía quedaba espacio para una última tradición.
Como no podía ser de otra manera después de haber vivido una Promesa, todos juntos volvimos a entonar nuestra querida Canción de la Promesa:
«Delante del Señor, mi Dios,
y por mi honor…»
Sus primeras palabras resumían perfectamente lo que acabábamos de vivir.
Porque celebrar Santiago no consiste únicamente en recordar a nuestro Patrón, hijo del trueno. Significa renovar aquello que nos identifica como Grupo Scout: nuestra fe, nuestro compromiso con los demás, nuestra pertenencia a una gran hermandad y nuestra voluntad de dejar el mundo un poco mejor de como lo encontramos.
Ha sido un magnífico día de Santiago para toda la familia de Sant Yago. Un día de parroquia, de Grupo, de progresión, de Promesa y de hermandad.
Y, sobre todo, un día para recordar las tres palabras que nuestro Consiliario nos ha dejado como tarea:
Libres. Humildes. Valientes.
Tres cualidades de Santiago Apóstol.
Tres cualidades para cualquier scout.
Tres buenos propósitos para seguir caminando juntos.
¡Feliz Día de Santiago! ¡Siempre Listos!



























