Un total de 30 jóvenes scouts extremeños han participado del 4 al 8 de septiembre en los dos Cursos de Guías de Patrulla celebrados simultáneamente en Guadalupe, una iniciativa organizada en esta ocasión por Scouts de Cáceres formativa destinada a preparar a quienes durante el nuevo curso asumirán responsabilidades de liderazgo y servicio dentro de sus respectivas patrullas y grupos scouts.
Los participantes procedían de los grupos Alezeia, Inmaculada Concepción, Santa María de Guadalupe, Sant Yago, Parroquia de San José de Badajoz y San José de Mérida, y han convertido Guadalupe durante cinco días en un punto de encuentro del escultismo extremeño y en una auténtica escuela de liderazgo juvenil.
Los dos cursos, desarrollados simultáneamente y con diferentes niveles de formación, han combinado contenidos específicamente scouts con dinámicas, juegos, trabajo en equipo, reflexión y experiencias prácticas. El objetivo ha sido que los jóvenes comprendan que ser Guía de Patrulla no significa mandar, sino aprender a liderar sirviendo, escuchar a los demás, asumir responsabilidades, mantener unido al equipo y ser ejemplo para sus compañeros.
Para desarrollar el programa, los 30 adolescentes fueron distribuidos en cuatro patrullas —Pingüinos, Toros, Lobos y Monos— en las que han convivido y trabajado jóvenes procedentes de distintos grupos. Esta metodología les ha permitido experimentar directamente el sistema de patrullas ideado por Baden-Powell, asumir responsabilidades reales y afrontar juntos retos y actividades que posteriormente podrán trasladar a la vida cotidiana de sus propios grupos scouts.
la inauguración tuvo lugar en el impresionante Salón Mudejar, en pleno clasutro de Monasterio, en donde el director de los cursos, Carlos Ongallo, planteo a los jóvenes presentes el desafío de ser scout en los tiempos que corren. El curso, además, ha tenido moemntos de juegos, distensión, cancionero y todos los ingredientes de una actividad genuinamente scout.
La elección de Guadalupe como escenario de esta formación ha permitido, además, incorporar una importante dimensión de servicio. Los participantes han podido compatibilizar las sesiones de los Cursos de Guías con la colaboración en el voluntariado desarrollado con motivo de la Novena de Santa María de Guadalupe y las celebraciones del 8 de septiembre. Formarse para liderar y aprender a servir han sido, de este modo, dos caras de una misma experiencia.
Scouts de Cáceres quiere agradecer especialmente la extraordinaria acogida de la Comunidad Franciscana del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe y de su padre guardián, Fray Vidal Rodríguez, así como todas las facilidades prestadas para la celebración de los cursos y el desarrollo de las actividades.
El agradecimiento se hace extensivo a las Damas y Caballeros de Santa María de Guadalupe, la Orden Franciscana Seglar, ASDIVI, los catequistas, voluntarios y todas aquellas personas y entidades que han acompañado a los jóvenes y han contribuido a que Guadalupe se convirtiera durante estos días en un verdadero espacio de aprendizaje, convivencia, fe y servicio.
Los participantes regresan ahora a sus Grupos Scouts con una misión muy concreta: poner lo aprendido al servicio de sus patrullas, ayudar a crecer a sus compañeros y asumir el liderazgo como una responsabilidad basada en el ejemplo, la confianza y el compromiso.
Con iniciativas como estos Cursos de Guías de Patrulla, el escultismo extremeño continúa apostando por dar responsabilidades reales a los jóvenes y formar personas capaces de transformar positivamente sus pequeños equipos y su entorno.
Treinta nuevos Guías, cuatro patrullas y seis grupos unidos por un mismo propósito: seguir construyendo el escultismo católico en Extremadura.
























































