Hoy domingo día 13 de julio se han celebrado al atardecer las ceremonias de promesa, un paso solemne y simbólico en el mundo scout que nos vincula con el escultismo y con el Grupo.
Hoy domingo, 13 de julio, al caer la tarde y bajo la cálida luz del sol que se despedía entre los árboles del Aula de la Naturaleza de Pinofranqueado, hemos celebrado uno de los momentos más significativos y emocionantes del campamento: las ceremonias de promesa.
Cada promesa es un paso solemne y simbólico que nos vincula con el escultismo, con nuestros compañeros de senda y con el espíritu del Grupo Scout Sant Yago. Es una decisión libre y consciente, un compromiso personal con los valores que compartimos y vivimos día a día.
En esta ocasión, hemos dado la bienvenida oficial a un nuevo castor, Ángel Corchado, que ha pronunciado su promesa con la ilusión propia de quien comienza su viaje en la colonia. También han dado el paso cuatro nuevos lobatos: Lémur, Suricato, Iguana y Milano, cuyas promesas nos recordaron la alegría y el compromiso con la Manada.
Finalmente, vivimos con emoción la promesa scout del pietierno Juan Rubiales, quien ha decidido asumir con responsabilidad y entrega el ideal scout. Sus palabras nos recordaron que este movimiento no es solo una aventura: es una forma de vivi: POR MI HONOR Y CON LA AYUDA DE DIOS PROMETO HACER CUANTO PUEDA POR CUMPLIR MIS DEBERES PARA CON DIOS Y MI PAÍS, AYUDAR AL PRÓJIMO EN TODO MOMENTO Y CUMPLIR DE CORAZÓN LA LEY SCOUT.
Gracias a todos por acompañar y hacer especial este momento. Seguimos creciendo juntos, paso a paso, promesa a promesa.




















