El Grupo Scout Sant Yago ha puesto hoy sábado día 22 de junio el broche de oro a las reuniones del curso con una fiesta campestre en la ermita de Nuestra Señora del Prado, patrona del Casar de Cáceres. La jornada comenzó con un acto de bienvenida en el que se respiraba un ambiente de expectación y alegría entre los presentes.
Padres e hijos se unieron en la ermita para rezar laudes, un momento de reflexión y espiritualidad que concluyó con la entrega de una ofrenda floral a la Virgen.
La mañana continuó con una serie de juegos y animaciones breves que despertaron risas y fomentaron la participación de todos (director de orquesta, bailes, canciones…). El punto culminante de las actividades fue el juego Aprendices de Ermitaños, donde los participantes se dividieron en tres equipos: peregrinos, buscaermitas y aventureros. Cada equipo se enfrentó a diversos retos y recolectó pistas con entusiasmo y espíritu competitivo, disfrutando al máximo de la experiencia.
El cierre de la jornada estuvo marcado por un aperitivo familiar que permitió a los asistentes compartir un rato distendido y de convivencia, degustando diversas viandas y conversando sobre las anécdotas del día.
El Grupo Scout Sant Yago y sus monitores ya están centrados en su próximo gran evento: el inminente Campo-Scout 2024, que dará comienzo el 1 de julio en Santiago de Compostela. Con la emoción de nuevas aventuras por delante, la despedida en la ermita del Prado se convirtió en un recordatorio de la importancia de la familia, la fe y la comunidad en nuestro camino scout.





























