El sábado 15 de junio tuvo lugar una nueva reunión semanal para los niños y jóvenes del Grupo Scout Sant Yago. Con el entusiasmo latente ante el próximo campamento, y con el sol brillando en el cielo de Cáceres, nos dimos cita en el espacioso Parque Valhondo para una tarde llena de actividades y juegos, una preparación ideal para el inminente campamento.
Desde temprano, los scouters del grupo (algunos estaban en Santiago de Compostela) se ocuparon de organizar el espacio y distribuir los materiales necesarios para los juegos del día. La risa y la alegría comenzaron a llenar el aire cuando los niños y jóvenes se dividieron en equipos para empezar una serie de juegos diseñados no solo para divertir, sino también para fomentar el trabajo en equipo y la camaradería.

Uno de los momentos destacados del día fueron los juegos acuáticos. Con pistolas de agua, globos llenos y esponjas empapadas, los scouts se enfrentaron en divertidas batallas que proporcionaron un refrescante alivio a la calidez del mediodía. Entre chorros de agua y risas, las estrategias de equipo se pusieron a prueba, demostrando habilidades de cooperación y liderazgo entre los participantes.
Más allá de la diversión acuática, se realizaron juegos tradicionales de scouts que incluyeron carreras de relevos, búsqueda del tesoro y juegos de orientación que aprovecharon al máximo la extensión y las características naturales del Parque Valhondo. Estas actividades no solo desafiaron físicamente a los jóvenes, sino que también reforzaron sus habilidades de navegación y pensamiento crítico.
Al acercarse el final de la tarde, el grupo se reunió para compartir impresiones y anécdotas del día. La energía positiva era palpable, y la ilusión por el próximo campamento se hacía cada vez más fuerte entre los jóvenes scouts y sus líderes. La jornada concluyó con un sentido de comunidad fortalecido y la certeza de que el próximo campamento sería una experiencia inolvidable.
Con el sol poniéndose tras el cacereño barrio de San Blas, los scouts se despidieron del Parque Valhondo, no sin antes dejar todo limpio y ordenado, cumpliendo con su compromiso de respetar y cuidar el medio ambiente. La reunión semanal no solo había sido un espacio de diversión, sino también una valiosa lección de convivencia, respeto y preparación para los desafíos venideros.


















