¡Primera reunión del año y primera salida al campo! Castores y lobatos, desafiando el frío, se lanzaron el sábado 13 de enero a la aventura a pie de conocer en Sierra de Fuentes el Centro de Recuperación de Fauna y Educación Ambiental «Los Hornos», de la Junta de Extremadura. Tras la visita, el regreso a la base scout lleno de juegos y actividades por el Portanchito y la Sierra de la Mosca puso fin a una jornada estupenda.

El sábado 13 de enero de 2024 salió frío, desapacible y nuboso, pero no fue ningún obstáculo para que los castores y lobatos del Grupo Sant Yago se reunieran en el punto de encuentro, con su uniforme scout y con la emoción brillando en sus ojos. Estos pequeños aventureros, con edades comprendidas entre los 6 y 12 años, estaban a punto de vivir una experiencia inolvidable en el Centro de Fauna y Educación Ambiental que la Junta de Extremadura tiene en Sierra de Fuentes.
La jornada comenzó con un círculo de bienvenida, donde los líderes scouts compartieron las reglas y objetivos del día. La primera actividad fue una emocionante búsqueda del tesoro, pero en lugar de cofres llenos de monedas de oro, los niños iban tras pistas que los llevarían a descubrir la riqueza natural del centro.
Armados con sus brújulas y mapas, los niños se lanzaron a la aventura, explorando senderos y áreas verdes del centro. Durante la búsqueda, se encontraron con distintos letreros educativos que les enseñaban sobre la fauna local, destacando la importancia de conservar y respetar el entorno natural. Así, pudieron ver linces, comadrejas, águilas imperiales e incluso un cuervo ciego de nacimiento, pero muy simpática y lleno de ternura.
Una parada clave fue la zona de aves rapaces, donde un cuidador especializado les explicó sobre la importancia de estas aves en el equilibrio del ecosistema. Los niños pudieron observar con fascinación a lechuzas, águilas y búhos, aprendiendo sobre sus hábitos, dieta y su papel crucial en la cadena alimentaria.
La actividad continuó con una excursión al Portanchito, y a las ruinas del antiguo hospital de tuberculosos. Con yesca, encendieron sencillas fogatas y conocieron los materiales que la propia naturaleza permite para la combustión.
Esta jornada scout en el Centro y la posterior excursión no solo fue una actividad educativa y divertida, sino también una oportunidad para sembrar semillas de amor por la naturaleza en los corazones de estos futuros defensores del medio ambiente.


































