El VI Festival de la Luz, celebrado el pasado 20 de diciembre en Cáceres, fue posible gracias al esfuerzo conjunto de muchas personas. Entre ellas, queremos destacar de manera muy especial a los padres y madres voluntarios que, con chaleco reflectante y una sonrisa constante, estuvieron al servicio de todos durante toda la jornada.
Desde el Grupo Scout Sant Yago queremos expresar públicamente nuestro agradecimiento sincero a estas familias que, en la medida de sus posibilidades, colaboraron de forma generosa, responsable y eficaz en tareas esenciales para el buen desarrollo del festival.
Tal y como refleja la imagen tomada al finalizar el evento, este equipo de voluntarios fue clave en los servicios de orden y control de accesos, la organización de los bancos y la acomodación en la concatedral, la gestión del público en el Palacio de Congresos, el servicio de venta y control de entradas, así como la atención del Photocall, donde se recogieron muchos de los recuerdos más entrañables del día.
Su presencia, perfectamente coordinada e identificable, aportó seguridad, orden y cercanía, permitiendo que más de 500 niños, jóvenes y educadores scouts pudieran disfrutar del Festival de la Luz con tranquilidad y confianza. Son tareas que no siempre se ven desde el escenario, pero que resultan imprescindibles para que todo funcione y para que la experiencia sea plenamente positiva para participantes y familias.
Este agradecimiento quiere ser también un reconocimiento al espíritu de servicio y compromiso que transmitís a vuestros hijos e hijas, educando con el ejemplo y demostrando que el escultismo se vive también desde la colaboración silenciosa, la responsabilidad compartida y el trabajo en equipo.
De corazón, gracias por estar, por sumar y por hacerlo posible. El VI Festival de la Luz brilló más fuerte gracias a vosotros.






