Tras la visita al museo Helga de Alvear, los participantes en la Asamblea de MSC fueron invitados a una Cena institucional en el Mirador de Galarza, uno de los lugares con las vistas más bonitas de la ciudad monumental de Cáceres. A los platos ofrecidos, se sumó la secuencia de brindis y buenos deseos de los comensales.
La velada comenzó con la bendición de la mesa por parte de José Felipe Fernández, consiliario de Scouts MSC.
Animado por Omar de la Sierra, presidente de Scouts de Castilla y León, el anfitrión de la velada, Carlos Ongallo, presidente de Scouts de Cáceres, manifestó a los presentes la importancia de que los siguieran siendo un movimiento con alma, por encima de teorías, debates y formalismos, y tras agradecer a todos los que vinieron desde lejos a la izada de la bandera scout, brindó por todos los socios del Movimiento.
Acto seguido, tomó la palabra Juan Vicente González, presidente de Scouts MSC, para agradecer a todos su presencia y por querer, entre todos, mejorar el escultismo católico en nuestro país.
Fue una cena distendida, en la que pudimos contar anécdotas, ponernos al día y profundizar en lo tratado, en un ambiente inmejorable con risas e historias.
Cerró la velada el brindis de la scouter más joven de los presentes, Julia Bonilla (Gran Castor Marrón), que deseó al Movimiento que nunca perdiera de vista a la razón de ser del mismo: sus niños y jóvenes.
Con esta cena, Scouts de Cáceres quiso agradecer a los representantes de la Entidad el haber contado con nuestra Federación para organizar el evento.



















