El pasado domingo 24 de noviembre de 2024, el Clan Rover del Grupo Scout Sant Yago, compuesto por jóvenes de 17 a 21 años, dedicó una jornada llena de solidaridad y compromiso a las personas con discapacidad intelectual atendidas por los Hermanos de la Cruz Blanca. La actividad, que se desarrolló en un ambiente de alegría y respeto, tuvo como objetivo principal ofrecer momentos de recreación y aprendizaje compartido mediante juegos y actividades adaptadas a las necesidades de los participantes.
Una jornada llena de conexión
Desde las primeras horas del día, los jóvenes scouts demostraron su entusiasmo y entrega. La actividad comenzó con dinámicas de presentación y juegos para romper el hielo, lo que rápidamente generó un ambiente de confianza y camaradería entre los asistentes.
Posteriormente, el clan rover llevó a cabo actividades de coordinación sensorial diseñadas para estimular las capacidades cognitivas y físicas de los participantes. Con materiales sencillos pero creativos, los jóvenes trabajaron en talleres de pintura, ejercicios con texturas y dinámicas de movimiento que promovieron la interacción y la diversión.
“El nivel de conexión que logramos con los participantes fue increíble. Cada sonrisa y cada gesto de alegría nos recordó lo importante que es dedicar tiempo a estas personas”, comentó [nombre del rover], uno de los integrantes del grupo.
Un aprendizaje mutuo
Además de los juegos, los scouts organizaron una serie de actividades lúdicas en las que la música y el baile fueron protagonistas, creando un espacio donde la expresión personal y la integración florecieron. La jornada cerró con un emotivo momento en el que todos, voluntarios y beneficiarios, compartieron palabras de agradecimiento y reflexiones sobre la experiencia vivida.
“Es impresionante cómo actividades tan simples pueden tener un impacto tan profundo. Hemos aprendido mucho sobre empatía y trabajo en equipo”, expresó [nombre de otro rover], resaltando la importancia de estas iniciativas para el crecimiento personal de los jóvenes voluntarios.
Un compromiso con el cambio
La actividad en los Hermanos de la Cruz Blanca es solo una muestra del compromiso del Grupo Sant Yago con los valores de solidaridad y servicio comunitario. Para estos jóvenes, ser scout significa más que pertenecer a un grupo: implica ser agentes activos de cambio en su entorno.
Con esta jornada, el Clan no solo logró iluminar el día de las personas con discapacidad intelectual, sino que también se llevó consigo una lección invaluable sobre humanidad y resiliencia. Una vez más, el espíritu scout demuestra que, con pequeños gestos, es posible construir un mundo mejor.
Mirando hacia el futuro
El Grupo tiene en mente nuevas actividades para seguir colaborando con los Hermanos de la Cruz Blanca y otras entidades sociales. Mientras tanto, esta jornada quedará en el recuerdo de todos los que participaron como un ejemplo de cómo la juventud puede ser motor de esperanza y transformación.
















