La acampada del XXX aniversario del grupo Scout Sant Yago en El Salugral (Hervás) ha sido una experiencia inolvidable para los participantes, quienes, con edades comprendidas entre los 6 y 21 años, disfrutaron de una convivencia llena de actividades, aprendizaje y amistad. Desde el viernes, los scouts se sumergieron en un ambiente de compañerismo y aventura, reforzando los lazos que caracterizan al movimiento scout.
El domingo, último día de la acampada, comenzó con una emotiva ceremonia de promesas. Manuel, un pequeño castor, se unió oficialmente al grupo, seguido por Hormiga y Nutria, que hicieron su promesa como lobatos, y Fernando, quien asumió el compromiso como scout. Este acto, celebrado entre aplausos y emoción, simbolizó el crecimiento y el sentido de pertenencia de los niños y jóvenes dentro del grupo.
Después de las promesas, todos los participantes emprendieron una ruta hacia el pueblo de Hervás para asistir a la santa misa. Este momento de reflexión en comunidad añadió un toque de solemnidad y gratitud a la jornada, uniendo a los scouts en un sentimiento compartido de respeto y agradecimiento.
De regreso al campamento, la sobremesa estuvo llena de juegos y actividades. Los scouts se despidieron con una ceremonia de clausura, que fue el broche final de una acampada que quedará en el recuerdo de todos los presentes. Fue, sin duda, un aniversario memorable que refuerza los valores de servicio, amistad y respeto que forman parte de la esencia scout.



































































