Durante la tarde de hoy sábado 4 de mayo, los escultas del Grupo Scout Sant Yago se aventuraron en la Sierra de la Mosca, en Cáceres, para sumergirse en un taller de campismo lleno de aprendizaje. Guiados por el espíritu de exploración y la pasión por la naturaleza, un grupo de intrépidos escultas, de entre 16 y 17 años, se dispuso a dominar las técnicas esenciales de vivac y acampada acompañados por Beltrán Herrera.
El ambiente estaba cargado de emoción y expectativa cuando los jóvenes scouts llegaron al lugar designado, un claro entre los árboles donde la naturaleza les brindaba su escenario perfecto. Con la ayuda de los líderes del grupo, comenzaron a desplegar sus habilidades, preparando tiendas de campaña con destreza y precisión, como si fueran expertos montañeros.

El taller comenzó con una breve introducción sobre la importancia del campismo responsable y el respeto por el entorno natural. Los líderes compartieron sus conocimientos sobre cómo elegir el lugar adecuado para acampar, minimizando el impacto ambiental y maximizando la seguridad.
Después de la teoría, llegó el momento más emocionante: poner en práctica lo aprendido. Divididos en equipos, los scouts se pusieron manos a la obra, buscando el lugar perfecto para montar sus vivacs. Entre risas y conversaciones animadas, trabajaron juntos para asegurarse de que cada tienda estuviera correctamente instalada, utilizando nudos aprendidos previamente y técnicas de anclaje para garantizar su estabilidad.
En opinión de Amanda Ongallo, esculta, «estas actividades sirven para poner en práctica toda la teoría. Te permiten salir del entorno habitual de reuniones. El conocer diferentes fuegos es muy útil para la vida en el campo. A veces, con un palo y una cuerda puedes hacer fuego por fricción. Todo ha sido muy interesante».










