Cada año, la imagen de la Virgen de la Montaña, patrona de Cáceres, ha sido trasladada hoy día 24 de abril desde su santuario en la sierra de la Mosca hasta la ciudad, en un recorrido que no solo es físico sino también profundamente espiritual. El Grupo, desde 1998, recibe a la Santísima Virgen con los brazos abiertos por una comunidad que ve en su llegada un momento de renovación y celebración.
Tradición y Devoción
Este año, como es tradición, la llegada a la ciudad fue acompañada por miles de cacereños en una procesión que recorrió las calles empedradas de Cáceres, culminando en la histórica Plazuela de Santiago, sede de nuestro Grupo. Este lugar, emblemático y cargado de historia, se convierte en el lugar en el que una niña lee la oración scout a la Virgen de la Montaña, escrita en 1998 por Victoria Herrera, scouter del Grupo. Este año, el privilegio ha sido para Sofía Muriel (ardilla), lobata del Grupo.
Un ramo de flores con deseos y peticiones

Los Scouts desempeñamos cada año un papel destacado en la recepción de la Virgen. Vestidos con nuestro uniforme, depositamos en el ramo de flores papeles con nuestras oraciones, deseos y peticiones a la Virgen, intercesora ante Jesús. Cargados de entusiasmo, formamos un cordón de honor para recibir la imagen, demostrando nuestro respeto y devoción por nuestra Patrona.
“Participar en la recepción de la Virgen no solo es un honor, sino una oportunidad para reafirmar nuestros valores de lealtad, ayuda al prójimo y respeto por nuestras tradiciones”, comentaba Estela Rubio. Este acto también permitió a los más jóvenes experimentar la profundidad de la tradición local y su relevancia en el contexto contemporáneo. Los ‘Vivas’ a la virgen retumbaron por toda la plazuela.
Gracias a las familias
El evento de este año también destacó por la participación activa de las familias del Grupo. Asimismo, desde balcones adornados con flores hasta cánticos y oraciones, los cacereños demostraron su fervor y alegría. La presencia de la Virgen en la ciudad durante la novena es vista como un tiempo de bendición y reflexión. Gracias a las familias también por facilitarnos algunas fotos de la tarde de hoy.
Reflexión y proyección
La llegada de la Virgen de la Montaña a Cáceres no solo refuerza la identidad cultural y espiritual de la ciudad, sino que también ofrece un momento para la reflexión sobre el papel de las tradiciones en una sociedad moderna. La participación de los Scouts y de otros grupos juveniles (cofradías, asociaciones, coros y danzas…) demuestra que las nuevas generaciones continúan encontrando valor y significado en estas prácticas ancestrales.
Al finalizar la jornada, la imagen de la Virgen fue instalada en la Concatedral de Santa María, donde permanecerá durante nueve días antes de regresar a su Santuario. Durante este tiempo, los fieles y visitantes tendrán la oportunidad de venerarla y meditar ante su presencia, continuando así un ciclo de fe que ha perdurado a través de los siglos.
En conclusión, la llegada de la Virgen de la Montaña a Cáceres es mucho más que una festividad religiosa; es una expresión vibrante de la comunidad, la historia y la espiritualidad de una ciudad que abraza su pasado con la mirada puesta en el futuro. Los scouts, humildemente, queremos contribuir de esta manera.





































