En un emocionante despliegue de habilidad, ingenio y espíritu de equipo, los escultas han completado con éxito del 5 al 6 de abril una jornada de 24 horas de supervivencia en el impresionante entorno natural de Valencia de Alcántara, en la provincia de Cáceres. Este evento ha sido una oportunidad única para los participantes de demostrar y perfeccionar sus habilidades de supervivencia en un entorno desafiante pero seguro.
Durante esta intensa experiencia, los escultas se enfrentaron a diversos retos que pusieron a prueba su capacidad para adaptarse y superar las adversidades. Entre las actividades realizadas, destacaron la construcción de refugios con materiales encontrados en la naturaleza, la creación de fuego utilizando métodos tradicionales y el acecho, una técnica que les permitió aproximarse sigilosamente a distintos puntos de interés sin ser detectados.
La jornada de supervivencia también ha servido para fomentar valores esenciales en los jóvenes, como el trabajo en equipo, el liderazgo, la responsabilidad y el respeto por el medio ambiente. «Esta experiencia ha sido increíblemente enriquecedora para todos nosotros. No solo hemos aprendido técnicas de supervivencia, sino que también hemos fortalecido nuestro espíritu de camaradería y nuestro compromiso con la protección de la naturaleza», comentó Hugo Martín, uno de los participantes.
El Grupo Sant Yago, conocido por su activa participación en la formación de jóvenes a través de actividades al aire libre y de aventura, ha destacado la importancia de este tipo de eventos para el desarrollo personal y colectivo de los scouts. «Nuestro objetivo es preparar a los jóvenes para la vida, brindándoles herramientas y experiencias que les serán útiles tanto en su vida personal como profesional. La supervivencia en Valencia de Alcántara ha sido una fantástica oportunidad para lograrlo», afirmó Beltrán Herrera, uno de los scouters que acompañaron a los jóvenes.
Al concluir la jornada, los escultas se sintieron orgullosos de sus logros y con una mayor confianza en sus propias capacidades. Este evento no solo ha sido un desafío, sino también una celebración de lo que significa ser scout: superación, aventura y un profundo respeto por el mundo natural.
























