El pasado 21 de diciembre, en la Concatedral de Santa María, el obispo de la diócesis don Jesús Pulido entregó a familias y movimientos eclesiales la LUZ DE LA PAZ de Belén, encendida en la basílica de la Natividad hace unos días y distribuida por los Scouts en Europa., en una. acto organizado por los Grupos Sant Yago y Alezeia.
Durante su homilía, don Jesús Pulido destacó la importancia de la emoción, un sentimiento intenso que mueve el alma y también el cuerpo para amar más a Jesús, que se hace hombre en Navidad. Así como la oscuridad nos deja abatidos, temblorosos y atemorizados, la luz nos da la fuerza para salir por los caminos de la vida. Tuvo asimismo unas palabras para el primer nacimiento, el que creó san Francisco de Asís en Greccio, y que inicialmente no contaba con la figura del niño.
Muchas han sido las organizaciones diocesanas que recogieron la Luz durante la celebración: Cáritas de Coria-Cáceres, Pastoral de Juventud, Delegación de Catequesis, Cruz Blanca, Vida Ascendente, Hospitalidad de Lourdes, Parroquia de San Eugenio, y otras varias. Durante la misa, el Sr. Obispo bendijo las figuras del Niño Jesús que portaban los niños y familias y que se colocarán estos días en el Nacimiento.
El proyecto LUZ DE LA PAZ DE BELÉN es una iniciativa de Scouts y Guías de Austria que, con la colaboración de Scouts de diferentes países de Europa y otros continentes, reparten la Luz de la Paz encendida cada año por un niño o niña austriaco en la cueva del Nacimiento de Jesús en Belén.
Posteriormente, los Scouts la distribuyen por parroquias, hogares particulares, hospitales, residencias de ancianos, prisiones y otras asociaciones de sus respectivos pueblos y ciudades. En Cáceres, dicha tarea se encomienda a los Grupos Scouts Alezeia y Sant Yago.













