Ruta de castores y lobatos por Guadalupe

El sábado 24 de febrero, la Colonia y la Manada, se lanzaron a la aventura y realizaron, a lo largo de la mañana y parte de la tarde, una ruta circular preciosa, de 12 kilómetros, por el área protegida del corredor Ecológico y de biodiversidad del rio Guadalupejo, afluente del Guadiana.

La ruta comenzó dirigiéndonos hacia el norte, obteniendo una imagen maravillosa desde las alturas, de la Puebla de Guadalupe y del Monasterio, llaneando por zonas de cultivo y olivares hacia el oeste, llegando al arroyo del Águila, comenzamos a caminar entre pinos, robledales y castañares. En uno de los pinos tuvimos la suerte de ver una formación patológica, muy llamativa, que se llama escoba o nido de brujas. Descendiendo por el bosque llegamos al embalse del Mato, que abastece de agua a la Puebla de Guadalupe, ahí realizamos la parada para comer y reponer fuerzas.

Tuvimos la suerte de ir atravesando diferentes ecosistemas con paisajes y vistas preciosas.

A partir de ahí, comienza un paseo maravilloso camino de Guadalupe por un bosque de ribera entre alisos, chopos, fresnos y sauces entre otras muchas especies, en un ambiente lleno de vida y envueltos por el canto de las aves.

Aparte de la naturaleza, Guadalupe guarda uno de los patrimonios etnográficos más interesantes de aprovechamiento hidráulico. Y a pesar de estar muchos de ellos en ruinas pudimos ver los numerosos molinos y estructuras hidráulicas que se desarrollaron alrededor del monasterio.

Por la tarde, cansados, pero contentos y con una experiencia más, llegamos al Monasterio.

Noticias relacionadas